Ese momento es para ti, solo para ti.
Confías en mis manos algo valioso: mostrarte quién eres hoy, sin filtros ni defensas. Te acompañaré con calma, con presencia, guiando cada gesto hasta que aparezca esa versión tuya que aún no has podido ver.
No es solo una foto. Es un encuentro contigo.
Una pausa en la que te reconoces, te honras y te miras con verdad.
Esta inversión trasciende el tiempo.
Y tú mereces verte, más allá del temor a la cámara, tu relación con las fotos y lo que crees que ya has visto.
Madeleine Uribe
RETRATO

















































